«Come scoglio immoto resta». Fiordiligi

Elizabeth Harwood como Fiordiligi «Cosi fan Tutte» Scottish Opera 1967 https://www.pinterest.co.uk/pin/353814114457401320/

En estos tiempos de pandemia, de encierro, en los que el tiempo pasa silencioso pero inexorable engullendo nuestras horas de vida, me vienen a la cabeza reflexiones, recuerdos y pensamientos inquietantes sobre el futuro. Pero mientas tanto, aquí seguimos. ¿Cumplimos lo que deseamos?¿Somos felices?¿Hasta cuándo aguantaremos? Y me viene inevitablemente a la cabeza «come scoglio immoto resta contro i venti e la tempesta» aunque no sé por qué, porque poco tiene que ver con mis sensaciones… ¿o sí solamente esta primera frase? Pienso en Fiordiligi.

Fiordiligi está harta. Su amigo don Alfonso le quiere endosar a un supuesto amigo suyo, un marinero albanés , en apariencia exótico, extraño, estrambótico. Nada que ver con ella, refinada y elegante, civilizada.

Ella no lo quiere, o quizás quiere no quererlo. Dice que prefiere estar muerta a traicionar el amor y fidelidad que le profesa quien está en el campo de batalla. Porque ella tiene a su amado, Guglielmo, al que la vida militar lo ha llamado.

A su hermana Dorabella le ha pasado lo mismo. Su amado Ferrando también se ha ido al ejército. Ellas dos se han quedado solas y muy tristes, viendo cómo se iban. Se despiden de ellos al borde del mar, cerca de su villa. Es un precioso día, el mar está en calma, la brisa es suave y las olas están tranquilas. «Soave sia il vento». Parece que todos los elementos son favorables al deseo que tienen ellas: que ellos vuelvan pronto:

Pienso en las veces que he visto el mar, en las veces que he estado entre esas olas. Ahora me parecen pocas las veces, sobre todo cuando las olas han sido suaves y la brisa ligera. Pero cuando las ha habido, las he disfrutado. Pero también puedo recordar momentos en el campo, en la montaña, ahora que estoy parado una muy larga temporada mientras el tiempo devora las horas.

Después de recibir la primera dosis de la vacuna, de tener fiebre y dolores, pienso ¿para qué? Para volver a lo mismo de siempre, el lunes es lunes. La hidra de múltiples cabezas volverá. El mar queda lejos, no oigo las olas y la brisa no me llega. Tendré que buscarle el sentido a todo esto.

Como una roca, inmóvil se queda contra la vientos y la tempestad. Así tenemos que permanecer. Quizás, Fiordiligi lo diga pero no lo piense, quizás piense lo contrario, para convencerse a sí misma. Quizás quiera cambiar, pero le dé pereza. Eso mismo me puede pasar a mí, nos puede pasar a nosotros.

Fiordiligi demuestra su carácter resistente, tenaz, que se opone a lo que ha de venir. Con esos agudos y graves que cambian con tanta brusquedad. O también puede ser que esos cambios sean porque quiere dejarse vencer, dejarse llevar, aunque sepa que no está bien eso. Eso nos puede pasar a todos, alterarnos, por lo que sea, por amor, rabia, impotencia, pereza, dejadez…

A quienes muchas veces penséis «come scoglio immoto resta contro i venti e la tempesta» por el motivo que sea, os dedico esta bella música del Così Fan Tutte de Mozart. Quien quiera conocer la ópera entera, la podrá disfrutar mucho. En realidad es muy divertida aunque corrosiva. A veces dramática camuflando lo cómico, da qué pensar. Como anécdota: Mozart usó parte de la música de un «señor ten piedad (Kyrie eleison)» para esta aria, mezclando lo divino con lo humano, curioso.

Aquí, en una puesta en escena actualizada a hoy:

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